Sobre la cobertura de depósitos bancarios y fondo de garantía.

Aunque debiera tratarse de una medida de garantía última, los acontecimientos de los últimos días y la desaparición del Banco Popular tras su adjudicación al Santander, vuelven a poner esta cuestión encima de la mesa.

De acuerdo al RD 2606/1996 de 20 de diciembre, sobre fondos de garantía de depósitos de entidades de crédito, modificado recientemente por el RD 1012/2015, las entidades de crédito están obligadas a informar a sus clientes al menos una vez al año sobre la cobertura de los depósitos que tengan contratados con la entidad.

Los depósitos en las entidades de crédito españolas están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito, el FGD, y así lo están también los mantenidos en el Banco Popular.

El límite de la cobertura son 100.000 euros. En el caso de divisas, su equivalente aplicando el tipo de cambio del día que el FGD deba intervenir. Este mismo límite, 100.000 euros se es aplicable para los valores o instrumentos financieros confiados a la entidad de crédito, según el valor de mercado en el día en el que se produzca el hecho por el que el FGD deba intervenir. Y esta cobertura lo es por depositante o inversor, sea persona física o jurídica, y por entidad de crédito.

Si tiene usted más depósitos en el mismo banco, todos sus depósitos se suman y el total estará sujeto al límite de 100.000 euros, incluyendo también los depósitos de los que es titular bajo las distintas denominaciones comerciales del banco. Esta situación se aplicaría si Banco Santander, decidiera utilizar Popular sólo como denominación comercial o marca.

Si tiene una cuenta en participación con otras personas, el límite de los 100.000 euros se aplica a cada depositante por separado. Sin embargo, los depósitos en una cuenta sobre la que tengan derechos dos o más personas como socios o miembros de una sociedad, una asociación o cualquier agrupación de índole similar, se agregan y tratan como si los hubiera efectuado un depositante único a efectos de cálculo del límite de 100.000 euros. Por ejemplo, una cuenta de una Comunidad de Propietarios.

En los siguientes supuestos los depósitos están garantizados durante tres meses por encima de 100.000 euros:

a) Procedentes de transacciones con bienes inmuebles de naturaleza residencial y carácter privado. La venta de su vivienda, por ejemplo.

b) Pagos recibidos puntualmente y relacionados al matrimonio, divorcio, jubilación, despido, invalidez o fallecimiento. El caso de una indemnización o seguro.

c) Pago de prestaciones de seguros o indemnización por perjuicios que sean consecuencia de un delito o de un error judicial.

Este período de tres meses, permite al depositante tomar medidas para distribuir esas cantidades en diferentes entidades.

Sobre el período de reembolso en caso de concurso del banco, en un plazo máximo de 20 días hábiles que se va reduciendo conforme avanza el tiempo, el momento en el que se produce el concurso del banco. Hasta el 31 de diciembre de 2023, cuando el FGD no pueda restituir el importe reembolsable en un plazo de 7 días hábiles, pagará a los depositantes en un plazo máximo de 5 días hábiles tras su solicitud, un importe adecuado de sus depósitos garantizados con el fin de cubrir su sustento. El plazo en el cual puede reclamarse el reembolso puede estar limitado.

Éstas últimas condiciones son de especial relevancia: el FGD podría no disponer de fondos suficientes para el reembolso, y además, sería vital reclamarlos según los plazos establecidos a tal efecto si son plazos limitados, algo especialmente a tener en cuenta por no residentes.

Para más información, la página del Fondo de Garantía de Depósitos de entidades de crédito: http://www.fgd.es

Los inmuebles ofrecen rentabilidades del 5% para el inversor particular

El sector inmobiliario ha pasado de ser la oveja negra del mercado de inversión a convertirse en el valor refugio para las grandes fortunas e inversores particulares. El ladrillo ha ganado puntos en los últimos meses en detrimento de otros productos que ahora mismo están afectados por la incertidumbre global, como la renta variable, la deuda soberana o los depósitos.

Con los tipos de interés al cero por ciento y la volatilidad que se experimenta en los mercados, las rentabilidades que ofrece ahora el sector de la vivienda, y que se mueven en el entorno del 5%, son las más atractivas para el inversor particular. Hasta hace bien poco estos tenían dos opciones a la hora invertir en ladrillo. Por un lado, la fórmula clásica, que consistía en la compra de una vivienda que se destina al alquiler o que se vende tras su revalorización, y por otro lado, acudiendo a bolsa, a través de las históricas inmobiliarias.

Con la fórmula de las socimis el inversor obtiene rentabilidad asegurada a través del dividendo, ya que tienen la obligación legal de repartir el 80% de los beneficios, y también mediante de la revalorización de las acciones.

La rentabilidad que se ofrece va desde el 3,5% hasta el 18%, si bien en esta última cifra se está contando con una revalorización futura del inmueble que se basa únicamente en previsiones.

El auge inmobiliario en Madrid y Barcelona

La inversión en activos comerciales a pie de calle se duplicó hasta alcanzar un nivel récord en 2015. La compra del edificio ubicado en Gran Vía, 32 por Pontegadea por 400 millones de euros supuso el 40% del total. España se mantiene en el ‘top 10’ de mercados objetivos para los grandes operadores de moda.

Las calles de Madrid y de Barcelona más transitadas, turísticas y cotizadas, como son la Gran Vía y Las Ramblas, siempre han sido objeto de deseo para grandes jugadores del sector de restauración y ocio y, desde hace unos años, han acaparado la atención además de las grandes cadenas de moda, que optan por estas avenidas como escaparates de sus tiendas bandera.

La afluencia de estas céntricas vías las convierte en blanco perfecto para albergar los buques insignia de las principales marcas de moda y complementos y, como contraprestación, las históricas avenidas han renovado su oferta y rejuvenecido su imagen.

Paralelamente y coincidiendo con el auge de las flagship stores, el sector del retail ha experimentado de forma generalizada un aumento de operaciones de compraventa de locales de gran tamaño. En concreto, más de veinte nuevas marcas internacionales entraron en España en 2015, de las cuales un 60% optaron por Madrid y un 32% por Barcelona, de acuerdo con un informe elaborado por CBRE.

Con esto, España se mantiene en 2016 entre los diez primeros mercados objetivos para las grandes firmas internacionales.

La próxima gran marca que tiene previsto desembarcar en España es la cadena de moda japonesa Uniqlo. Su primera apertura será una flagship en Barcelona, si bien, el grupo asiático sigue buscando local en Madrid. También han mostrado su interés por entrar en España las marcas italianas Terranova y OVS.

En conjunto, la inversión en high street (activos comerciales a pie de calle) logró un récord el pasado año, con 900 millones de euros invertidos, el doble que el año anterior, en gran parte propiciado por la compra por parte Pontegade del edificio que ahora ocupa Primark en Gran Vía 32 por 400 millones. Sólo esta operación supuso el 40% de la inversión total.

En Barcelona, la falta de producto provocó que la inversión en high street no fuera tan intensa y en la zona se vendieran sobre todo edificios de uso mixto con un componente comercial, como Diagonal 490 o la histórica Torre Muñoz, en Fontanella.

La fuerte demanda y la escasa disponibilidad de oferta prime han provocado que la rentabilidad haya bajado, situándose en torno al 3,5% para los mejores productos, tanto en Madrid como Barcelona. Esta rentabilidad se sitúa, no obstante, por encima de otras plazas europeas como Londres y París, según CBRE.

Gran Vía, nuevo escaparate de los buques insignia de la moda

En la centenaria Gran Vía las tiendas de moda y los hoteles empiezan a rivalizar con restaurantes, cafeterías, teatros y cines para ocupar su espacio en la cotizada calle de Madrid, que en su momento era conocida como el broadway madrileño por la profusión de cines y musicales que albergada y que, en menor medida, hoy en día sigue manteniendo.

En esta carrera por instalarse en la más transitada artería de Madrid, los escaparates de las grandes marcas y los nuevos hoteles de diseño con una imagen más contemporáneos han ocupado los edificios que antes habitaban entidades bancarias, sociedades de seguros o grandes salas de cine.

En este sentido, el tamaño de los edificios de Gran Vía, les convierten en activos más interesantes para alojar los grandes buques insignias de las marcas de moda que, por ejemplo, los inmuebles de la calle Preciados. Según un cálculo de la consultora CBRE, en 2014 y 2015 se contabilizaron inversiones inmobiliarias por valor de 1.100 millones de euros

Sin duda, la operación más relevante de los últimos años fue la compra en enero de 2015 del inmueble de Gran Vía, 32 por Pontegadea. El brazo inversor de Amancio Ortega, el fundador y máximo accionistas del gigante de la distribución Inditex, pagó 400 millones de euros por este activo. Es este edificio el que ha escogido Primark para situar su flagship, con cinco plantas distribuidas en 12.400 metros cuadrados. Esta megatienda ha llegado a ser, incluso, una atracción turística y en los meses posteriores a su apertura provocó atascos y colas a sus puertas.

Siguiendo este ejemplo otras marcas se han instalado en el último año en Gran Vía. Por ejemplo, la cadena de complementos de moda Parfois y la joyería española Tous, han ocupado los número 42 y 38, respectivamente. A estas se suman las aperturas la pasada primavera de la firma de cosméticos Nyx y la tienda de deportes Adidas, que se han instalado en el número 21 y 36 de la madrileña calle.

También el intervalo que va desde la plaza de Callao hasta Plaza España se ha revitalizado en los últimos meses con la llegada de la cadena de regalos y complementos Ale-hop , en el número 74, de la perfumería Druni, en el 61, y la compra del edificio del cine Rex por parte de Axa.

La futura rehabilitación de este edificio, junto con la del polémico Edificio España, que en los últimos dos años ha cambiado de manos varias veces, contribuirá también a reactivar este último tramo de la Gran Vía.

Otras transacciones importantes en Gran Vía han sido la del local número 44, con más de 500 metros cuadrados. Este inmueble, que albergaba una sucursal de Bankia, fue adquirido a principios de año por Hines al grupo Baraka -actual propietario del Edificio España- por casi 40 millones. Por su parte, la Socimi Saint Croix adquirió el pasado mes de marzo otro local ubicado en Gran Vía -en concreto, situado en el número 55- por 13 millones de euros.

Las Ramblas, en el radar de las grandes marcas

Las Ramblas de Barcelona es otra de las grandes vías que empiezan a ganar enteros entre los grandes operadores de moda. El tramo más transitado de esta calle solo es superado por Portal del Ángel, lo que permite a esta artería de Barcelona seguir optando por atraer a más marcas. El interés por localizar sus tiendas en esta calle se suma a la gran saturación de otras calles más comerciales de Barcelona.

La emblemática avenida de la Ciudad Condal empezó a captar el interés del sector retail en 2013, cuando Mango adquirió la propiedad del inmueble situado en el número 132 para convertirlo en flagship. La tienda de Mango, con 2.500 metros cuadrados, se ubicó en un edificio hasta entonces de uso residencial.

Hasta la llegada del grupo presidido y liderado por Isak Andic, la vía había estado dominada por restaurantes, cafeterías y entidades bancarias, dada la gran afluencia de turistas.

La apuesta de Mango por esta vía alimentó el interés de otras marcas por establecerse en Las Ramblas. Así, por ejemplo, el Real Madrid eligió el número 114 para abrir su primera tienda en Barcelona el pasado año. Del mismo modo, la marca de deporte Nike, la tienda de cosmética Flormar y las cadenas de moda Double Agent y Friday’s Project también optaron por esta avenida.

Estos operadores han elegido para abrir su tiendas el tramo medio de la calle, que no era hasta el momento foco para el retail, ya que circuito comercial se centraba más en la parte superior de Las Ramblas, donde desembocan las calles de Portaferrisa, Portal del Ángel y Plaza Cataluña, gran eje de consumo.

De acuerdo con el estudio CBRE, a medio plazo se cerrarán más operaciones que permitirán extender el eje comercial de la ciudad. Según la consultora, existe mucho interés por parte de los comerciantes, así como mucho apetito inversor por la zona.

General de Galerías Comerciales ultima su salida a bolsa

 

La sociedad  que se constituyó como SOCIMI en septiembre del año 2015, presentará los próximos días el documento informativo de incorporación (DIIM) al MAB (Mercado Alternativo Bursátil) que incluye información financiera y auditada que deberá estudiar el comité de incorporaciones al MAB para su posterior elevación al Consejo de Administración. El grupo prevé que antes de que finalice el año tendrán todos los trámites y autorizaciones pertinentes del MAB.

General de Galerías Comerciales será así la segunda mayor SOCIMI española por capitalización bursátil detrás de Merlin, con un valor cercano a los 2.000 millones de euros y la mayor empresa del MAB.

Esta SOCIMI, propiedad del empresario Tomas Olivo López,  entre otros activos de menor relevancia, agrupa seis centros comerciales con una superficie conjunta de unos 350.000 metros cuadrados. En particular, los centros comerciales incluidos en el perímetro de la SOCIMI son: el Parque Comercial La Cañada (Marbella), con 73.000 m2; el Parque Comercial Nevada (Granada), con 108.000 m2; el Parque Comercial Mataró Parc (Mataró, Barcelona), con 35.000 m2; el Parque Comercial Gran Plaza (Roquetas del Mar), con 53.000 m2; Las Dunas (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz), con 60.000 m2; y el Centro Comercial Mediterráneo (Almería), con 19.000 m2.

Su estreno bursátil se encuentra dentro de las recientes salidas a Bolsa que en los últimos meses han protagonizado este tipo de SOCIMIs, que centran su actividad en el arrendamiento de inmuebles urbanos y que tienen una fiscalidad especial. De este modo las SOCIMIs han pasado de ser una figura casi desconocida en España a ser grandes protagonistas del sector.

Para su salida a Bolsa, General de Galerías Comerciales ha contratado a Armabex como asesor registrado, al despacho Martínez-Echevarría como abogados, CBRE como experto inmobiliario y a Audalia Laes Nexia como auditor.

Actualmente, además de las tres grandes SOCIMIs cotizadas en el continuo -Hispania, Axiare y Lar, hay otras 25 cotizando en el MAB.

Según declaración del  presidente de Armabex, Antonio Fernández, se prevé que a lo largo del 2017, cerca de 35 nuevas SOCIMIS se incorporen al mercado bursátil, de las que tres podrían cotizar directamente en el continuo. El valor conjunto de estas nuevas SOCIMIS, incluyendo la de General de Galerías Comerciales, ascendería a unos 5.500 millones de euros.

Sareb pone a la venta la mayor cartera desde su creación

Según fuentes del sector, se trata de un paquete de 200 préstamos fallidos (non performing) con un valor nominal de cien millones de euros,  que en su mayoría están respaldados por pisos residenciales, en su mayor parte bloques de viviendas repartidos por Cataluña, Madrid, Andalucía, Galicia y Comunidad Valencia.

La operación fue aprobada en el último consejo y tiene su origen en la insatisfacción del inversor dada la escasez de producto que empiezan a notar los fondos oportunistas, que compran deuda distressed a precios de derribo.

El público objetivo son fondos especializados internacionales con capacidad de gestión y conocimiento del mercado español.

Aunque el proceso competitivo ya está oficialmente abierto aún no han llegado ofertas. Lo habitual en estos procedimientos es que los interesados presenten ofertas no vinculantes y posteriormente lo hagan en firme. La idea es vender todo el paquete a un único comprador antes de que termine el año.

La SAREB es un contenedor gigante de préstamos fallidos, sobre todo préstamos promotor, que compraron a las cajas de ahorros. El 25,7% del balance restante son activos inmobiliarios. Por tamaño, es mayor que el NAMA irlandés, mucho más antiguo y que prácticamente ha evacuado sus activos problemáticos. Está participado al 45% por el Estado a través del FROB y al 55% por los bancos, con la casi única excepción de BBVA.

La comercialización de  sus activos inmobiliarios la tiene delegada en cuatro agentes: Solvia, Altamira asset management, Servihabitat y Haya Real Estate. De media, está comercializando unas 27 unidades al día y tiene una cuota del 4%, baja porque se trata de un mercado muy atomizado. Por primera vez, en 2015 las ventas de suelo superaron a las residenciales. Éstas últimas se están traspasando a un precio medio de 74.000 euros, según el informe anual 2015.