Aumento espectacular del número de SOCIMIS en el MAB

MABA finales del 2013 comenzaron su cotización las dos primeras SOCIMIs (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario), hoy en día son 36 las sociedades de este tipo que cotizan en el MAB (Mercado Alternativo Bursátil), a las que hay que sumarles otras 5 en el Mercado Continuo (Merlin, Colonial, Hispania, Lar y Axiare).

El cambio en la regulación para su incorporación que el próximo 1 de agosto entra vigor ha precipitado la incorporación estos últimos meses.

La nueva circular del MAB 1/2017, que sustituye a la actual 14/2016, endurece las condiciones para la el inicio de la actividad bursátil de estas sociedades. Entre las medidas nuevas que introduce la normativa destaca el hecho de que las SOCIMIs deben contar con inversores minoritarios en su accionariado en el momento de salir a bolsa, algo que actualmente es necesario cumplir en el plazo de un año.

Otro de los requisitos que también hasta ahora tenía el plazo de un año para su consecución y a partir de agosto será necesario cumplir antes de la incorporación, es que debe tener al menos dos millones de euros de la valoración de la compañía distribuida entre accionistas minoritarios (que poseen menos de un 5% del capital social). En caso de que la compañía tuviera una capitalización inferior a ocho millones, la cantidad exigida sería del 25% de la misma.

La Circular 1/2017 también exige que los títulos en manos de minoritarios estén lo menos concentrados posibles, además de no computar aquellos que sean familiares de alguno de los accionistas de referencia, ni aquellos que estén en manos del proveedor de liquidez (banco, gestora, etc). Sin olvidar que, como hasta ahora, todas las sociedades de inversiones inmobiliarias tienen que cotizar en un plazo máximo de dos años desde que se constituyen para poder seguir beneficiándose de las ventajas fiscales que contempla la ley.

Las SOCIMIs tienen como objetivo la inversión en activos inmobiliarios para su alquiler, dedicadas en gran mayoría al sector terciario. Se observa como las grandes firmas comienzan la especialización de sus carteras concentrando su dedicación a un tipo de activos como es el caso de Hispania, especializándose en el sector hotelero, o Merlin, que a pesar de que su cartera sigue siendo diversa en oficinas, retail y logística está reforzando su especialización en oficinas, al igual que el caso de Axiare que posee ya un 73% de su cartera en este segmento.

Otro ejemplo de especialización es la última incorporación en el MAB a día de hoy, Kingbook Inversiones que posee 59 estaciones de servicio.

Se prevé que siga en aumento el número de estas incorporadas en el MAB en lo que resta del año, con la ya admitida AM Locales Property o las previstas Centurion Real Estate, La Finca Global Assets o Témpore Properties, la nueva SOCIMI creada por la SAREB para canalizar parte de sus activos.

SAREB presenta Témpore Properties

A través de un comunicado, La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), ha anunciado que ultima la creación de una SOCIMI con la que pretende sacar al mercado una parte de sus viviendas en alquiler. Se estima que puedan ser en torno a 4.500 viviendas, lo que equivaldría a unos 70 millones de euros, a falta de incluir producto terciario o promociones, dado que la normativa de las SOCIMI permite tener hasta un 20% de inmuebles no alquilados.

Logo TemporeEstá previsto que TÉMPORE PROPERTIES cotice en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) antes de que finalice el año.

La valoración de los inmuebles que se incorporarán a esta nueva Socimi está siendo realizada por la consultora CBRE, contando además con RENTA 4 para el asesoramiento global y con CLIFFORD CHANCE como asesor legal y fiscal.

El 45,90% del capital del conocido como “banco malo” pertenece al Estado a través del FROB, y el resto está en manos privadas (entidades financieras, inmobiliarias, aseguradoras e Iberdrola).

Sareb pone a la venta la mayor cartera desde su creación

Según fuentes del sector, se trata de un paquete de 200 préstamos fallidos (non performing) con un valor nominal de cien millones de euros,  que en su mayoría están respaldados por pisos residenciales, en su mayor parte bloques de viviendas repartidos por Cataluña, Madrid, Andalucía, Galicia y Comunidad Valencia.

La operación fue aprobada en el último consejo y tiene su origen en la insatisfacción del inversor dada la escasez de producto que empiezan a notar los fondos oportunistas, que compran deuda distressed a precios de derribo.

El público objetivo son fondos especializados internacionales con capacidad de gestión y conocimiento del mercado español.

Aunque el proceso competitivo ya está oficialmente abierto aún no han llegado ofertas. Lo habitual en estos procedimientos es que los interesados presenten ofertas no vinculantes y posteriormente lo hagan en firme. La idea es vender todo el paquete a un único comprador antes de que termine el año.

La SAREB es un contenedor gigante de préstamos fallidos, sobre todo préstamos promotor, que compraron a las cajas de ahorros. El 25,7% del balance restante son activos inmobiliarios. Por tamaño, es mayor que el NAMA irlandés, mucho más antiguo y que prácticamente ha evacuado sus activos problemáticos. Está participado al 45% por el Estado a través del FROB y al 55% por los bancos, con la casi única excepción de BBVA.

La comercialización de  sus activos inmobiliarios la tiene delegada en cuatro agentes: Solvia, Altamira asset management, Servihabitat y Haya Real Estate. De media, está comercializando unas 27 unidades al día y tiene una cuota del 4%, baja porque se trata de un mercado muy atomizado. Por primera vez, en 2015 las ventas de suelo superaron a las residenciales. Éstas últimas se están traspasando a un precio medio de 74.000 euros, según el informe anual 2015.